lunes, 18 de octubre de 2010

Impresionante discurso de Nibaldo Mosciatti

Siempre es saludable leer desde el lado sano de nuestra tierra.....
Lorenzo Parra T.

“Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira, que
no te den la razón los espejos, que te
aproveche mirar lo que miras”

Discurso de Nibaldo Mosciatti deja la zorra al recibir premio de Embotelladora Andina


Mosciatti, hombre ancla de Radio Bío Bío y CNN Chile, fue galardonado con el Premio de Periodismo Embotelladora Andina-Coca Cola 2010. Una distinción establecida por la empresa en el oscuro año de 1978, y que han recibido periodistas del perfil de Rosario Guzmán Errázuriz (1995, hermana de Jaime Guzmán), María José Lecaros (2008, vicerrectora de la U de los Andes) y Mercedes Ducci (2009).

Este año se entregaría en una ceremonia a realizar en los jardines del Hotel Sheraton de Santiago, ante la mirada de la ministra Von Baer, de Juan Claro (presidente del directorio de la embotelladora), de altos oficiales militares y peces gordos de las finanzas. Todo iba de acuerdo al programa, hasta que habló Mosciatti. Entonces sus palabras comenzaron a hacer cundir la incomodidad y el nerviosismo entre sus poderosos oyentes. Las autoridades en la testera lucían rostros descompuestos por la impresión. Y fue tanto, que en el discurso siguiente Von Baer se salió de libreto para replicarle.

DISCURSO DE NIBALDO MOSCIATTI

“Como el orden de los factores SÍ altera el producto, este discurso comienza así: ¡Familia!, Constanza y retoños, amigas y amigos, queridos auditores, añorados lectores, circunstanciales televidentes, jurado del premio, embotelladora del premio (siempre hay que ser bien educado), autoridades varias y vagas; autoridades en la vaguedad. O sea, en la distancia. Amablemente.
Este texto consta de tres partes. A saber: agradecimientos, reflexiones sobre el oficio y, finalmente, piloto para un espacio de radio de trasnoche. Vamos, pues…

1.- Agradecimientos:

Quiero agradecer a mis maestros. A los que, primero, me enseñaron. Quiero agradecer a mis padres. El rigor de la Loli y la fantasía de Pocho. La perseverancia y pasión de ambos. El aprendizaje de ver pasar el río, de plantar algunos árboles. El vivir la vida sin ambición por el dinero, ni ínfulas sociales.

En este oficio de periodista quisiera haber heredado una pizca del talento, la sensibilidad y la rebeldía de mi padre. Sin esas cualidades, el periodismo se convierte en otra cosa: en una simple reproducción de discursos, en un engranaje más de las máquinas de los poderes y los poderosos, en esa cosa amorfa, triste, gelatinosa, y, a veces, ruin y malvada, que son las relaciones públicas o todo tipo de comunicación que está al servicio de unos pocos en detrimento de la mayoría anónima.

Quiero agradecer, andando ya el camino, a algunos profesores. De mi colegio: Lamiral, Varela, Tolosa, Fierro, Boutigieg, Pilon, Biancard. La añoranza de ese espacio de libertad cuando la libertad escaseaba.

Y de la Universidad… allí, en verdad, gracias a pocos. Es más, si hablo largo terminaría a los garabatos y repudiando a muchos de esa Universidad Católica, la UC de aquella época, puta prístina de la dictadura, con sus sapos, sus silencios cómplices, sus injusticias mofletudamente bendecidas, bendecidas por sus monseñores y sus autoridades venenosas que no se arrugaban en tolerar, avalar y alentar la brutalidad para preservar el orden, que era un orden chiquitito, orden sólo de ellos.

Doble mérito entonces para mis profesores de la Universidad a los que agradezco: Juan Domingo Marinello, Cacho Ortiz, Gustavo Martínez y los Óscares: Saavedra y el RIP González, lo que no es maldad, porque todos nos vamos a morir. Así es que RIP nomás.

Y, en el oficio, más gracias. Gracias a algunos que me apuntalaron, mostrándome matices de dignidad: Salvador Schwartzmann, Jaime Moreno Laval, Mario Gómez López, Gabriela Tesmer.
Los otros, los amigos que me enseñaron y que, por sobre todo, quiero: Andrés Braithwaite, el mejor editor de prensa escrita que haya conocido nunca; Pancho Mouat; los laberintos del pensamiento de Ajens; Pablo Azócar y el filo de su pluma; Rafael Otano y su erudición que te obliga a ubicarte donde siempre debe ubicarse un periodista, que es en la ignorancia; y Patricio Bañados, que me ha mostrado el valor de las convicciones y la decencia que debería imperar en este medio. Pero ustedes lo saben: NO impera.

En cuanto al premio mismo, gracias al premio, que permite esta convocatoria. Así veo a gente que quiero. Premio gracioso y gaseoso. Tan gracioso que creí que era pitanza. Premio de fantasía y bebestible, para mí, que me ufano de haberme criado bebiendo agua de un pozo alimentado por una napa subterránea que desciende al río Bío Bío desde la cordillera de Nahuelbuta. Agua pura.
Gracias, entonces, al jurado que me eligió. Gracias sinceras porque, por lo demás, no he postulado a premio alguno, lo que me indica que mi nombre les salió del corazón. O de la razón, lo que no sé si es mejor o peor, todavía.

Y gracias a la empresa que da el premio. Premiar periodistas es labor samaritana. Mejor que el Hogar de Cristo o la Teletón, en la medida en que no se convoque, paradójicamente, a la prensa.
Sugiero a la embotelladora que también se incluya, en galardones paralelos, a zapateros remendones, desmontadores de neumáticos en vulcanizaciones, panaderos, imprenteros, empastadores de libros, ebanistas y expertos en injertos de árboles frutales, para que se consolide la idea de que lo que se premia es el ejercicio de un oficio, el día a día de las letras, y no la ruma de certificados, con sus timbres y estampillas, ni la galería de cargos, ni, menos todavía, la trenza de contactos, pitutos, militancias, genuflexiones (para no usar imágenes obscenas) favores y deudas. Así debiera ser.

En suma, muchas gracias. Gracias por mí, pero también gracias por La Radio. Este premio es, en gran parte, mayoritaria parte -seamos sinceros-, un premio a Radio Bío Bío. Un premio a un proyecto que nació en 1958, en Lota, con radio El Carbón. Un proyecto que mi padre no sólo ideó, parió, construyó, afianzó y encauzó, sino que es un proyecto que sigue siendo fiel –y esperamos no tropezar nunca en ello– a lo que mi padre quiso. Eso es lo que más se merece un premio: la idea de un medio de comunicación al servicio de la gente, sin cálculos, sin ideas de trampolín para lanzarse a otra piscina. Señoras y señoras, muchas gracias.

2.- Reflexiones sobre el oficio:

Lo primero es que trataré de evitar, probablemente, sin éxito, el peligro de todo discurso, que es terminar pontificando. Imagínense: yo de pontífice. Pondría mis condiciones eso sí: fin al celibato y, por supuesto, me negaría a usar esas polleras que usan los pontífices. Báculo sí usaría: más de alguno con que me cruzo merece un garrotazo, y los báculos papales y obispales, a veces pesados con tanto oro, deben ser buenísimos para tal efecto.

Bien, no nos desviemos, aunque el tema provoque curiosidad malsana.

Entonces: evitar pontificar. Porque el periodismo debiera estar lo más lejos posible de los pontífices: los de las religiones, la política, los negocios, la banca, el capital, la revolución, la involución, las dietas, las verdades reveladas, las ideologías, la numerología y tantos etcéteras. O sea, lejos de las certezas. El periodismo sólo se sostiene en su falta de certidumbres, en la duda permanente, en el escepticismo, en la incredulidad.

Vivir poniendo en duda todo puede, es cierto, generar angustia. Pero si no se busca el poder, la certeza mayor que te da el poder y, por consiguiente, la posibilidad del abuso –porque eso es el poder: la posibilidad de abusar–; si no se busca esa certeza, se puede vivir de lo más bien.

¿Cómo vivir en el ejercicio de la duda? Aventuro una respuesta: haciéndolo desde la sensibilidad. Sensibilidad para entender al otro. Hacer el ejercicio de despojarse de lo propio –las ideas, los odios, las fijaciones– para intentar reconocer, conocer, entender lo ajeno.

Hay, al menos, dos periodismos. Voy a dejar fuera a esa manga de serviles que, por opción (libero de culpa a los que no tuvieron alternativa), fueron útiles plumíferos de la dictadura. Siempre he sostenido que en dictadura, hacer periodismo es hacer oposición. Si yo pretendiera hacer periodismo en China, hoy, sería agente opositor (y qué bueno que el Premio Nobel de la Paz se haya otorgado a un disidente chino).

Bueno, dejando de lado esto, repito que hay, al menos, dos periodismos: Uno, el que le habla a la gente, porque piensa en la gente y siente que está al servicio de ella. Otro, el periodismo que le habla a los poderes, porque vive en ese rincón restringido y cálido –pero nunca gratis– que los poderes guardan a ese periodismo.

Es un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida. Sabe mal, pero alimenta. Y, en general, engorda.

Lo que entiendo por periodismo es lo primero: el periodismo es un ejercicio de antipoder. Repartir, difundir, democratizar la información que, si es tenida en reserva por unos pocos, constituye poder. ¿No les suena acaso la figura de “uso de información privilegiada”?
Mi convicción, entonces: lejos de los poderes, que el poder corrompe. Y a más poder o más dinero, más corrupción.

De lo mucho que le debo a mis lecturas –en rigor no he hecho más que repetir cosas que he considerado inteligentes y por otros dichas–, le debo a Albert Camus la mejor definición de patriotismo. Si la bandada de sujetos vociferantes que se dicen patriotas se aproximara a esa definición, algo de eso que se sueña como humanismo sería factible. Escribió Camus, a propósito de la resistencia francesa a la ocupación nazi:

“Fue asombroso que muchos hombres que entraron en la resistencia no fueran patriotas de profesión. Pero el patriotismo, en primer lugar, no es una profesión. Es una manera de amar a la patria que consiste en no quererla injusta y en decírselo”.

Uno podría cambiar el término patria por humanidad y patriotismo por humanismo. Y uno podría considerar que ese ejercicio de humanismo es el buen periodismo.

Para no subirse por el chorro, una advertencia: muchos periodistas estaban o están convencidos que el periodismo es la palanca o instrumento para generar un cambio social. Nica. O sea, no. Quienes piensan así exhiben, quizás sin darse cuenta, una arrogancia y un mesianismo temible. Allí no hay duda, ni cuestionamiento. Los cambios los hacen los pueblos, no el periodismo. Tratemos –termino igual como empecé–, tratemos de no pontificar.

3.- Piloto para un espacio radial en el trasnoche.

¡Invito a que me acompañe (en saxo) Nano González!
¿Por qué te premian? ¿Porque ya eres suficientemente viejo? ¿Por qué ya lo que dices son puras boludeces y tus dichos perdieron filo, agudeza, desparpajo, y te repites como un viejo gagá que no dice nada nuevo ni nada que escandalice? ¿Por eso te premian, porque la lengua te la comieron los ratones? O, mejor dicho, ¿porque tu lengua se pudrió, de desprendió, añeja, agria, inútil?

Sobrevuelas un pedazo de tierra, hermoso por lo demás (bueno, hermoso en lo que va quedando de hermoso, porque lo otro ya lo arrasaron) y te dicen: mira, esa es tu Patria. ¿Qué es eso? ¿Una Patria, La Patria, tu Patria? ¿Para despedazarla y repartirla? ¿Para prohibirla, censurarla, amordazarla? Será mejor, entonces, no tener Patria, y ahorrarnos uniformes, paradas militares, desfiles, aniversarios, profesionales ociosos de la guerra. No, no, no; mejor así: que los militares sigan siendo ociosos y que no ejerzan su trabajo. Digo: no a la guerra. Y agrego: mar para Bolivia, y con soberanía.

En cada uno de nosotros habita ese lobo que ve a los otros como ovejas, y quiere devorárselas. Pero no nos engañemos, los lobos son los lobos de siempre. Se les reconoce por el hedor que van dejando sus meados. No trates de domesticar al lobo. Sácale lustre, aliméntalo con carne cruda y no lo retengas cuando llegue la hora de las dentelladas. ¿Se acuerdan de ese coro, auténtico, maravilloso, porque ponía en duda el orden que es, como todo orden, en el fondo, una prisión? El coro decía: ¡va a quedar la cagada, va a quedar la cagada, va a quedar la cagada…!

Nosotros, asesinos. Esa cualidad última es la que se promueve. No veas al otro como un socio, olvídate del concepto de prójimo (salvo cuando vayas a ese teatro vacío que se llama iglesia). Gánate un espacio, desplazando a otro. Es una lógica asesina. Bienvenidos al carrusel de los depredadores. Nuestro futuro está escrito: feliz regreso al canibalismo.

¿Dónde están los que no están? Bueno, yo lo sé, porque así lo siento: en ningún lado, por algo no están. Chau, listo, se acabó… Pero están. En nuestros recuerdos, en la memoria. Me gustaría que estuviera aquí Galo Gómez. Galo Gómez hijo. Romántico y pendenciero, pero tan buen tipo que sus peleas eran pura bondad. Galito, ¿te mataste o te mataron? No, parece que fue la borrachera y el exceso de velocidad. Te mataste, entonces. Te echo de menos.

Luciérnagas en la noche. Bajo los boldos, vuelan encantadas las luciérnagas de mi niñez y juventud. No las vi por años, casi décadas, hasta que una noche reaparecieron. Allí, en la orilla del Bío Bío. ¡Luciérnagas en la noche de nuevo! Como un mensaje que dijera: no todo está perdido, no todo es derrumbe. La sobrevivencia de las luciérnagas como metáfora de la supervivencia de lo hermoso, de los sueños, de que sigan existiendo luciérnagas para los futuros niños.

Y sí… Quisiera volver a ser un niño. Vivir, aunque sin saber, que todas las posibilidades del mundo están abiertas y disponibles para mí. Eso es la niñez: la infinitud de rumbos, la ausencia, por el momento, de condicionamientos, directrices, guías. El primer día de colegio es el primer navajazo a esa infinitud. Quisiera volver a ser un niño, antes del colegio. Niño, niño. Puro horizonte, posibilidades infinitas. Quisiera ser niño. ¡Y sin premio!
Muchas gracias.

extraído de : http://www.theclinic.cl/2010/10/16/discurso-de-nibaldo-mosciatti-dejo-la-zorra-al-recibir-premio-de-embotelladora-andina/

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Invitación de Silvio Rodriguez

Por Silvio Rodriguez
Jueves 16 de Septiembre de 2010, 12:18 hrs

Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los Cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.

Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que "tenían con qué" en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.

Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.

En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.

Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.

Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.

Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión.

Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.

Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.

Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a "ser algo" gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los "cambiacasacas" fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.

La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.

Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.

A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.

Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!

jueves, 29 de julio de 2010

De Bolívar a Chávez: Hacia la Segunda Independencia

“Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados

por la providencia a plagar la América de miserias

en nombre de la Libertad”

SIMÓN BOLÍVAR

Interesantísimo documental, para reflexionar mucho y debatir. Estoy de acuerdo con todo lo que se dice en él, veanlo seriamente y sin apuro.

Desde mi perspectiva, describe detalladamente el intervencionismo estadounidense en America Latina y cuenta la hermosa historia de un país que lucha por su independencia y libertad, es increíble y admirable ver como el propio pueblo Venezolano desbarata la campaña mediática impuesta sobre el gobierno de Hugo Chavez. Al contrastarlo con la sociedad civil, apática y despolitizada, presente en el Chile del siglo XXI, me da bastante vergüenza la situación actual del pueblo Chileno, subyugado por la herencia del régimen militar y manipulado políticamente por los medios de comunicación oligopólicos.

"Durante el golpe de estado secuestraron a este humilde servidor y lo iban a fusilar, solo que dios metió su mano y gracias un grupo de buenos soldados y un pueblo que se fue a las calles, de milagro pues estoy aquí. Estados Unidos sigue apoyado movimientos golpistas en Venezuela y contra Venezuela, ellos quieren imponernos el modelo democrático... como lo conciben, la falsa democracia de las elites, y además un modelo democrático muy... original, impuesto a bombazos, a bombardeos y a punta de invasiones y de cañonazos, valla que democracia". Hugo Chavez en la ONU, 20 de Septiembre de 2006.


De Bolívar a Chávez: Hacia la Segund
a Independencia
1/6
http://www.youtube.com/watch?v=rBwC2N8IEV4&feature=related


De Bolívar a Chávez: Hacia la Segunda Independencia 2/6
http://www.youtube.com/watch?v=W4dugvv8Q6g

De Bolívar a Chávez: Hacia la Segunda Independencia 3/6
http://www.youtube.com/watch?v=Y9NnKPgT5ig&feature=related

De Bolívar a Chávez: Hacia la Segunda Independencia 4/6
http://www.youtube.com/watch?v=4K3AMvyvMZI&feature=related

De Bolívar a Chávez: Hacia la Segunda Independencia
5/6
http://www.youtube.com/watch?v=yxvd0FECvt0&feature=related

De Bolívar a Chávez: Hacia la Segunda Independencia 6/6
http://www.youtube.com/watch?v=4J6vE2WIphQ&feature=related


Inhabilitan a senadores Chilenos de ultraerecha...

Inhabilitan a senadores Chilenos de ultraerecha en calidad de observadores para las próximas elecciones de Venezuela:

La Asamblea Nacional y el Consejo Nacional Electoral se pronunciaron este jueves en torno a la resolución del Senado chileno de pedir a organismos internacionales que velen por la transparencia de las elecciones del 26 de septiembre. La presidenta del parlamento Cilia Flores fue contundente al decirle a los “senadores pinochetistas” que “no se vistan porque no van”.

El Senado chileno acordó enviar senadores en calidad de “observadores electorales” a Venezuela, para que contribuyan “a asegurar el adecuado desarrollo de dicho proceso electoral”.

No obstante, la Asamblea Nacional le puso coto hoy a esa iniciativa, pues los diputados de la tolda roja se pronunciaron y denunciaron la supuesta “injerencia en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela, por parte de senadores pinochetistas”.

En tal sentido, los Parlamentarios de la Asamblea Nacional rechazaron la presencia de observadores chilenos durante el futuro proceso electoral del 26 de septiembre.

Cilia Flores señaló que los 15 senadores chilenos “tratan de asumir la vocería de la oposición” y demuestran el “desespero”.

Exclamó que los “señores pinochetistas”, no vendrán al país a observar el proceso electoral. “Esos señores no pueden venir para acá… no se vistan que no van”, dijo.

No obstante, Flores dijo que sí les interesa que vengan observadores de otras partes del mundo para ver lo que es una verdadera democracia.
CNE inhabilita a senadores chilenos para observar el 26-S

El Consejo Nacional Electoral también se pronunció en contra de la resolución aprobada por el senado chileno.

A través de un comunicado leído por Tibisay Lucena, presidenta del ente electoral, se expresa de manera categórica que han quedado inhabilitados esos parlamentarios para observar el proceso electoral del 26 de septiembre.

Lucena aseguró que el CNE garantiza a los ciudadanos y ciudadanas un proceso electoral transparente y que sí se permite la observación internacional, pero en este caso, debido a la criticada resolución, han sido excluidos los senadores chienos.

Asimismo, dejó saber que el comunicado será entregado al Estado Chileno como muestra de protesta

martes, 20 de julio de 2010

LA VERDAD INSEPULTA

Es posible que desde las escuelas y universidades en general, desde el pulpito de las iglesias y desde los cursos castrenses, desde los propios hogares, se enseñen a los jóvenes y hombres del mañana valores esenciales de convivencia ciudadana como la verdad y otros tan en desuso.

Los valores mas que con la enunciación deben de ser trasmitidos con el ejemplo.
¿Son nuestros líderes ejemplos a seguir y nuestros medios controlan esas cualidades necesarias para un buen gobierno?

Hay que reconocer que la educación de nuestras generaciones esta en manos aparentemente invisibles: Mass media que se ha globalizado y que alinean a nuestros niños y jóvenes en un presente de fantasías inalcanzables, de consumismo incontrolable, transitando por vericuetos en donde la salud y lo ecológico brillan por su ausencia.

Los círculos cerrados de poder quisieran enterrar la verdad para seguir reinando en un mundo de mentira. Los llamados " lideres " mundiales, tipo Bush-Obama, o Blair-Aznar o los gerentes de nuestro terruño tipo Martinelli-Uribe o Calderón-García, dicen ser portavoces de la verdad, juran por Dios que es verdad lo que pregonan y hacen y mienten con tal cinismo que uno se pregunta como puede ser que estén allí donde están, quien diablos voto por ellos y es también cómplice inconciente de tanto pecado.

Ludwig Feuerbach en su estudio " La esencia del Cristianismo " señala que:
"Nuestra época, sin duda, prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser...

Para ella , lo único sagrado es la ilusión, mientras que lo profano es la verdad. Es mas, lo sagrado se engrandece a sus ojos a medida que disminuye la verdad y aumenta la ilusión, tanto que el colmo de la ilusión es para ella el colmo de lo sagrado".

Todos sabemos, los propios norteamericanos lo han reconocido de que la invasión a Irak estuvo basada en la mentira. Irak no contaba con armas nucleares de destrucción masiva, corroborada por la ONU y por los propios invasores.

Con esa acción demencial y antihumanitaria se dio al mundo un mensaje dramático:_ Podemos mentir siempre y podemos vulnerar la soberanía de cualquier país del mundo_. Objetivo real de esta invasión: tener el dominio de los recursos naturales de Irak, particularmente en relación al petróleo e ir teniendo alredor de Irán, objetivo militar actual, fuerzas militares de invasión.

Analistas internacionales de primera línea señalan que en primer lugar Irán y en segundo lugar Corea del Norte, serán los lugares en donde se podría desencadenar una guerra nuclear de consecuencias impredecibles. La lucha por la paz y un medio ambiente sostenible, son hoy por hoy, la bandera mas unificadora de todos los pueblos del mundo, por encima de razas y credos políticos o religiosos. La paz nos concierne a todos y las guerras y conflictos serán siempre el negocio de unos pocos.

Como diría la historiadora Rocío Romero Barragán, recordando a Jacques Derrida, vivimos "... Teatros de crueldad que se presentan todos los días en la sociedad del espectáculo; mundo de adoradores de imágenes, iconófilos hablando en sentido mas estricto. Mundo peligroso de mensajes peligrosos; peligros que, tal como pasaba en las historias medievales, requieren de caballeros armados de templanza que resistan a los embrujos de la sociedad espectacular, hiperreal y maniobrable de la historia actual”.

Volvamos a nuestra America latinoamericana y caribeña. ¿Puede pasar por nuestra mente que por estar Estados Unidos y sus aliados guerreristas ocupados en el mundo árabe y asiático se olvidaran de su patio trasero?

Pecaríamos de ingenuos si así pensáramos. El gobierno de Estados Unidos ha desplegado la IV Flota para patrullar totalmente los mares de nuestro continente y ante su relativo decaimiento económico trata de mostrar su musculatura militar para mantener a cualquier precio su hegemonía. El gobierno de Uribe se ha prestado para que Colombia sea una pieza mas de ese macabro ajedrez made in usa.

Estados Unidos tiene como norte el centro y sur de nuestro continente junto a sus otros frentes desplegados en el mundo. Su objetivo fundamental es y será en todo momento tener el control sobre todos los recursos naturales, especialmente el petróleo y el agua. Para el logro de ese objetivo intentan en America Latina desarticular a todos los gobiernos de izquierda y nada les importa que hayan sido elegidos democráticamente.

Mucho menos les preocupa el derramamiento de sangre entre países hermanos, en conflictos minuciosamente preparados para baja, mediana y larga intensidad.

Dentro de ese objetivo continental, siempre apoyados por los coros mediáticos, sueñan con borrar a Cuba y a Venezuela del mapa, ya que esas son sus mas ansiadas preseas y constituyen los mas formidables ejemplos de rebeldía nacional que consideran necesario silenciar.

Recibí una información que merece toda mi credibilidad y aquí se las menciono para que ustedes hagan su propio análisis: Estados Unidos ha invertido mas dinero en desestabilizar por todos los medios a Cuba que todo el dinero que ha invertido en el desarrollo social del continente. Increíble pero cierto. Desde 1959 financiando la contrarrevolución, y Cuba sigue construyendo tranquila y vigilante su proyecto soberano.

Así como en Irak , Estados Unidos le lanzo al mundo un mensaje , en Honduras le mando a nuestro continente otro. El golpe militar en Honduras, fue craneado desde la propia embajada de Estados Unidos a través de sus agencias USAID , NED y otras disfrazadas de organizaciones " sociales y humanitarias ", de reconocidos mercenarios radicados en Miami y militares formados y asesorados en la base de Soto Cano, Palmerola, con 500 soldados norteamericanos.

El golpe de Estado en Honduras se consumo con el beneplácito de los gobiernos de Estados Unidos, Colombia y Panamá. El gobierno constitucional y democrático de Mel Zelaya fue violentamente depuesto. Asesinatos de sindicalistas, periodistas y defensores de derechos humanos, muestran al mundo la cara de este golpe militar que viene a recordar épocas del siglo pasado durante la operación Cóndor en el cono sur de nuestro continente.
Después de Honduras vienen por más.

Costa Rica, un país que era ejemplo de pacifismo, que no contaba ni siquiera con un ejército regular, rompe con esa histórica tradición y permite que 7000 marines estén en su territorio lo mismo que naves militares norteamericanas. En Panamá, Martinelli deshonrando al general Omar Torrijos que tanto lucho por la soberanía nacional de su patria, permite 4 bases, en el mismo lugar en donde funciono la Escuela de las Américas, formadora de cuadros militares asesinos, que llenaron de vergüenza y horror a sus propias fuerzas armadas y a sus pueblos y hoy algunos de ellos pagan cárcel por delitos de lesa humanidad.

Guantánamo, la base mas antigua fuera de Estados Unidos mantiene 850 militares contra la voluntad soberana del gobierno y pueblo de Cuba.

Bases y tropas en Aruba, Curazao, Colombia, Paraguay, Perú y otros lugares públicos y secretos demuestran que Estados Unidos disfraza su " lucha contra el narcotráfico y el terrorismo " para dominar a los gobiernos y pueblos que no sigan los dictados de un imperio que no reconoce los avances en el ámbito social y económico de nuestro continente.

Toda esta invasión permitida y no permitida esta secundada por una tenue verdad plagada de mercenarios de la mentira.

Muere un delincuente común por una huelga de hambre que realizo estimulado por acreditados terroristas residentes en Miami como Posadas Carriles, Valladares y Montaner y la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba y los medios en todo el mundo se " aterran " de ese drama. Nunca se había desplegado una andanada mediática tan abrumadora frente a este hecho. Sin embargo esos medios mantienen un silencio aterrador sobre la fosa con mas de dos mil victimas del paramilitarismo en Colombia..." he aquí, la mentira edulcorada, el maquillaje de la tragedia y la tragedia de los barnices que a su vez recubren realidades escalofriantes ".

" El medio es el mensaje con la narrativa, ortografía y sintaxis de su libretista, esto no puede ser olvidado " ( Imperio Mediático, Pág. 11)

A veces olvidamos que detrás de cada noticia hay un libretista que defiende determinados intereses y que oculta concientemente la verdad. Ese mismo libretista es el que saca al aire lo que quieren los poderosos y silencian noticias como el de 5 jóvenes antiterroristas cubanos detenidos injustamente en cárceles de Estados Unidos por el " delito " de alertar a su pueblo de los atentados terroristas que desde territorio norteamericano se hacia contra Cuba.

Esto va, esto no va. Como en el programa La Noche de RCN en Colombia donde todas las noches los libretistas de ese canal se inventan una película de terror, fabricando invasiones, "que nos invaden los venezolanos con la ayuda de cubanos e iraníes" y en donde intervienen como invitados especiales personajes como Carlos Alberto Montaner, el embajador de Estados Unidos en Colombia y muchos otros al servicio de la política exterior norteamericana.

No cabe duda de que hay una verdad insepulta que se resiste a ser sepultada, sabiendo que hay mucho que hacer en este mundo, enderezando entuertos como el quijote en medio de tantas mentiras y de tanto poder envilecido. La verdad es como el zapatazo que el periodista de Irak, Nuri Ak Maliki, le lanzo a Bush en su última visita a Bagdad. Allí iba toda la dignidad y la resistencia de un pueblo que fue bombardeado con misiles y fósforo blanco por los saqueadores.
Hay un dicho popular que dice que por la verdad murió Cristo y han muerto y morirán muchos por ella. Al final de toda historia siempre ha prevalecido la verdad y la mentira ha sido derrotada, así esta se apoye en misiles que caen sobre hospitales, escuelas, bodas y población civil.

Para finalizar una frase de Noam Chomsky a todos mis colegas periodistas de medios públicos, privados y alternativos, a todos los estudiantes de comunicación de todo el mundo: "_El aprendizaje verdadero tiene que ver en efecto con descubrir la verdad, no con la imposición de una verdad oficial; esta ultima opción no conduce al desarrollo de un pensamiento critico e independiente. La obligación de cualquier maestro es ayudar a sus estudiantes a descubrir la verdad por si mismos, sin eliminar, por tanto, la información y las ideas que puedan resultar embarazosas para los mas ricos y poderosos; los que crean, diseñan e imponen la política escolar_"

Fuentes: Revista Deslinde Niro.46 junio 2010, Pagina 9.
Noam Chomsky, la des- educación, pagina 20 Biblioteca de Bolsillo.
Libro " Imperio Mediático " de Álvaro Angarita Millán

extraido de: http://bloguerosrevolucion.ning.com/profiles/blogs/la-verdad-insepulta-por

El Imperio Mediático

Las autoridades estadounidenses y sus poderosos medios de comunicación repiten muchas veces por día, todos los días, que en la isla no hay democracia. Que se persigue y encarcela a los “disidentes”. Aplican la máxima de Joseph Goebbels, jefe de la propaganda nazi: “miente, miente, que algo queda”.

La verdad es que en la patria de José Martí se respetan todos los derechos humanos: los de primera generación (civiles y políticos), los de segunda (sociales y económicos) y los de tercera (ecología).

Un dato sobre el primer tópico: en abril habrá elecciones municipales en Cuba y casi el 80 por ciento de la población ha participado de las reuniones de base, de donde han surgido democráticamente los candidatos a las asambleas municipales. Habrá de dos a ocho candidatos para todos los puestos, y quien gane debe contar al menos con el 50 por ciento de los sufragios, depositados en urnas custodiadas por niños pioneros.

En esas campañas austeras no hay gastos millonarios ni fraudes, no votan los muertos y si el electo no cumple su mandato es revocado. No ocurre como en EE UU y tantos otros países donde hay mayoría de millonarios en el Congreso y éstos erigen una plutocracia o gobierno de los ricos.

En La Habana tampoco hay una Corte Suprema de Justicia como la de Washington, que no quiso hacer el recuento de votos cuando el escandaloso triunfo, fraude de por medio en La Florida, de George Bush sobre Albert Gore.

En salud y educación, Cuba marcha a la cabeza del mundo. Pese a sufrir los duros efectos del bloqueo estadounidense, no registra desnutrición infantil; su tasa de mortalidad infantil es de 4,6 por cada mil nacidos vivos, inferior a la de su mal vecino. Con ayuda de especialistas cubanos, Venezuela y Bolivia han podido erradicar el analfabetismo, y a esa meta se acercan Ecuador y Nicaragua.

Respecto al medio ambiente, Cuba está a la vanguardia de políticas específicas y su cumplimiento, desde que en 1992 Fidel Castro plantó esas banderas en la Cumbre Eco-Río. Desde entonces y hasta la reciente de Copenhague, tiene una brillante foja de servicios ecológica.

¿Entonces por qué lo atacan tanto? En el fondo, porque protagonizó una revolución social, que devino en socialista, la única victoriosa en el hemisferio occidental y contra la cual se han estrellado más de 50 años de bloqueo y agresión. Al imperio no le gusta el sistema cubano y le reprocha que hay un solo partido, el comunista. Pero en EE UU hay sólo dos que se alternan en el poder, republicano y demócrata, que son sólo uno, al menos en las grandes cuestiones. En noviembre de 2007 en Argentina había 716 partidos políticos reconocidos. ¿Acaso eso indicaba que la democracia local era superior a la caribeña?

Los Quisling

Históricamente se conoce como “quintacolumnistas” a los nacionales de un país que se coluden con una potencia extranjera para la derrota y ocupación de aquél. Uno de los mayores ejemplos lo proporcionó el militar noruego Vidkun Quisling, que operó a favor de la ocupación alemana de Noruega, en la II Guerra Mundial. Cuando se juzgaba a los jerarcas nazis en Nuremberg, uno de los fiscales leyó documentos relativos al militar y comentó: “(para dar un golpe de Estado) Quisling da cifras del número de tropas alemanas requeridas que concuerdan con los cálculos alemanes”. Y culminó: “puede que el Tribunal piense que no hay palabras suficientemente fuertes en el diccionario de insultos como para describir ese grado de traición”.

Salvando las distancias, ese rol de entregador de su propia nación es el que cumplen los mercenarios cubanos, que complotan en la Sección de Intereses de Norteamérica (Sina) en el Malecón habanero y cobran por eso.

El rol de esos mal llamados “disidentes” está expuesto en numerosos procesos judiciales y documentación del gobierno cubano, de cuyos servicios de inteligencia no se puede decir que no sean eficientes. El libro “Los disidentes” de los periodistas y escritores Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez desnudó con datos, fotos y documentación la labor de los mercenarios detenidos en marzo de 2003.

En esa fecha, coincidente con la invasión a Irak, cabezas calenturientas de la administración Bush pensaban invadir Cuba. Y el gobierno afectado tomó medidas efectivas contra los “Quisling” y le importó un rábano la protesta mundial del imperio, aún cuando había tenido impacto en viejos amigos de la revolución. José Saramago declaró: “hasta aquí llego, Cuba seguirá su camino, yo me quedo”.

Ex profeso, hoy la campaña mediática antisocialista quiere confundir dos términos que no aluden a la misma categoría: disidente y quintacolumnista. Alguien puede disentir con aspectos de la sociedad cubana y entre los 11 millones de cubanos hay muchas críticas a determinadas políticas. Pero otra cosa muy diferente es pactar con los enviados del Departamento de Estado en cuándo y cómo atacar al gobierno de Castro, y cobrar por esa actividad tan poco patriótica.

Los disidentes son respetados al punto que en la isla no hay ningún preso por pensar distinto al presidente. Sí están en gayola los que han cometido delitos comunes, como era el caso de Zapata, o han sido pescados con las manos en la masa de los dólares, celulares y equipos de radios provistos por la CIA para atacar desde adentro a la revolución.

Esa autodefensa no sólo la ejercita Cuba; todos los países lo hacen. El Código Penal de EEUU, dentro del Capítulo 115 titulado “Traición, Sedición y Subversión”, en la Sección 2381 dictamina que “ha cometido el delito de traición cualquiera que debiéndole fidelidad a los Estados Unidos, le hace la guerra o se asocia a sus enemigos, ayudándolos, dentro o fuera de los Estados Unidos”. La persona que traiciona “puede ser sentenciada a muerte o encarcelada por no menos de cinco años, y multada por no menos de 10 mil dólares; y estaría inhabilitada para asumir cargo público alguno en los EE UU”.

¿Por qué se juzga de modo tan opuesto lo que dictaminan coincidentemente las leyes norteamericana y cubana en cuanto al mismo delito? La razón es sencilla: los que traicionan en la isla obedecen al imperio.

Emilio Marín

miércoles, 14 de julio de 2010

Revolución en Islandia

Islandia es el primer país occidental en recibir un préstamo del FMI desde 1976 y su deuda externa es ahora nueve veces su PIB. El que se encargó de firmar esta odiosa deuda fue Davíd Oddsson posiblemente un cómplice de este plan de endeudamiento. Oddsson era el gobernador del Banco Central islandés desde 2005 y la persona que más tiempo estuvo tocando poder en la isla: fue primer ministro de 1991 a 2004, ministro de Exteriores y alcalde de Reikiavik durante casi diez años.

Fue Davíd Oddsson quien más presión puso al primer ministro Geir Haarde, para pagar la deuda a la corona inglesa y holandesa con el préstamo del FMI, algo que en principio Haarde estaba de acuerdo. Y fue el primer ministro mísmo junto a sus secuaces que aprovechando aquel momento de crisis iniciaron los trámites para ingresar a la Unión Europea, a pesar que año tras año los sondeos indicaban que el pueblo islandés tenía menos interés que Irlanda en pertenecer a la UE.

El momento era clave, se vendería al pueblo islandés la integración a Europa como la solución a la crisis. Los altos “jefes” de la UE estaban dispuestos a aceptarlos en un proceso rápido, pero tenían que pagar la deuda, o sea, quedar endeudados. Esa posibilidad se vio frustrada cuando el primer ministro bajo una enorme presión popular decidió llamar a un referendo para pagar la deuda, a lo que el pueblo dijo “NO” y el proyecto Europa se estancó.

Inmediatamente, al no encontrar una salida, el primer ministro convocó elecciones para el 9 de mayo, además anunció que sufre de cáncer y que no se presentaría. Para esos días se abarrotaban cerca de 10.000 personas en la plaza del Parlamento y gritaban infatigablemente “¡No podemos esperar más, los queremos fuera ya!”. Días más tarde, dimitía el ministro de Comercio y admitía responsabilidades. Finalmente, dos días después, se disolvía la coalición de gobierno dimitiendo todos sus representantes.

REVOLUCIÓN

Después de una semana de incertidumbre, la socialdemócrata Jóhanna Sigurðardóttir toma las riendas de lo que sería el primer Gobierno de izquierdas de Islandia, con un Ejecutivo en minoría formó una coalición con Los Verdes izquierdistas.

“Vamos a tener mucha presión”, reconocía Katrín Jakobsdottir, nueva ministra de Educación. Los Verdes son una izquierda de clases y antieuropeísta, que nunca han tocado el poder, lo que les convierte en las únicas manos inocentes. “Lo que tenemos que hacer es revisar el préstamo del FMI y ayudar a las familias” … “Hay que buscar métodos nuevos”, comentaba Jakobsdottir, la ministra más joven, con 32 años.

La presión no sólo ha sido a cacerolazos. Sigurdur Sigurdsson forma parte de un grupo ciudadano que aún ni tiene nombre pero sí muy claro lo que quieren: una nueva Constitución para Islandia. “Políticamente somos muy diferentes, no queremos ser políticos, pero nuestra prioridad es la reforma de la ley electoral a fin de crear un sistema de democracia directa. Nuestra constitución es de 1944 y es una copia de la danesa. Hay que redactar una nueva.”


ACTUALMENTE Y EN DESARROLLO:
ARTISTAS POLÍTICOS

Para las elecciones municipales de este año un grupo de artistas formó un partido político. Con sólo seis meses de anticipación, músicos, escritores, dramaturgos, actores y gente del medio de la cultura conformaron el partido “The Best Party” (El Mejor Partido) en vistas a presentarse por la alcaldía de Reykjavík. La Capital de Islandia con un 60% de la población es un puesto clave, es la antesala para la liga mayor y para el puesto de primer ministro.

El Best Party desarrolló un programa de gobierno creativo arraigado en estrategias del arte, que van desde el dadaísmo hasta la internacional situacionista; sus promesas electorales eran: Eliminar la droga dentro del parlamento para el 2020 - Subvenciones sociales para los perdedores - Toallas gratis en las piscinas públicas; prometían que Reykjavík volvería a tener toda su “onda” y agregaban… “podemos prometer más, ya que de todos modos no lo vamos a cumplir”.

El candidato, artista y reconocido cómico Jón Gnarr, se presentaba hábilmente frente a las cámaras haciendo la oratoria aburrida y vacía de los políticos “normales”. Indicaba que lo suyo era serio con un discurso algo rimbombante llamado “transparencia sostenible”. En otras palabras prometiendo un programa transparente; con corrupción pero transparente.

De acuerdo con Eirikur Bergmann, especialista en ciencias políticas, el Best Party tiene sus orígenes en un grupo de punks y rockeros que se juntaban cerca de la estación central de autobuses en el Reykjavík de los años 80. Islandia era una sociedad cerrada y conservadora en aquellos días. Este era un movimiento de rebeldes y de allí salieron los artistas más creativos de Islandia -comentó Bergmann al Financial Times.

Lo más increíble de esta historia es que el Best Party GANÓ LAS ELECCIONES y por lejos de los partidos tradicionales.

Esta victoria pone en evidencia la falta de credibilidad que tienen los políticos y la política misma, en ojos de toda la ciudadanía.

Jón Gnarr el jefe del partido y su gabinete (artistas, parientes y perdedores) se hicieron cargo de la alcaldía de Reykjavík el pasado 15 de junio. Ya van por su segunda semana de gobierno.

El ahora alcalde Jón Gnarr en su discurso inaugural prometió no cumplir con sus disparatadas promesas electorales, pero en línea con la política nacional de la primer ministra Jóhanna Sigurðardóttir insistió en su idea de un barco cárcel en altamar para poner a banqueros y políticos corruptos. Habló de la continua necesidad de una revolución cultural (a notar que Islandia aún destina el 1.14% del presupuesto nacional para la cultura, el porcentaje más alto que cualquier otra nación). También elaboró sobre los valores humanos -el derecho a vivir y la responsabilidad de dejar vivir- resaltando la urgencia de cambiar la sociedad desde las bases, explorando ideas del anarquismo bajo la lupa de un surrealismo socialista.

LA PRIMER MINISTRO

Jóhanna Sigurðardóttir una ex azafata de 66 años que ocupó durante ocho años el Ministerio de Asuntos Sociales y asumió de manera interina la máxima jefatura de su país durante la crisis de febrero 2009. Meses más tarde fue confirmada en su cargo por voto público, en las elecciones de abril 2009.

Jóhanna Sigurðardóttir es lesbiana y no es un secreto o un tema que se esconde. Su compañera Jonina Leosdottir está siempre presente en actos oficiales o cuando el protocolo lo requiere como en el caso de cualquier otro jefe de estado.

Numerosos medios que se han hecho eco de la noticia y clasificaron a Sigurdardottir como la primera cabeza de Gobierno abiertamente gay de la historia. “Nuestra organización no monitoriea a todos los líderes gay, aunque personalmente no recuerdo a ningún Primer Ministro homosexual anterior a este caso” asegura Juris Lavrikovs, de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas en Europa”.

La semana pasada, el 26 de junio, el gobierno de Jóhanna Sigurðardóttir legalizó el matrimonio entre individuos del mismo sexo, convirtiendo a Islandia en el sexto país europeo en esta avanzada.
De esta manera, la decisión del parlamento, que fue unánime (49 contra 0), eleva la última cláusula de la legislación islandesa donde ciudadanos eran tratados diferente por su condición de género.

A modo de revaluar todo el sistema legislativo y electoral la Primer Ministro reconoció y apoya a una asamblea auto-constituida de ciudadanos que busca definir las pautas para elaborar una nueva constitución islandesa.

Otra iniciativa reciente de esta primer ministro, es la investigación de la deuda odiosa de capitales de la corona inglesa y holandesa, como así las condiciones del préstamo del FMI. El gobierno de Sigurðardóttir ha convertido a Islandia en el primer país europeo que no premia a los banqueros sino que los mete presos, ya mandó arrestar a varios y ha pedido a la INTERPOL una orden de detención para muchos que se fugaron.

Tan avanzadas están estas investigaciones que arriesgan poner en tela de juicio a la gran estructura económica (y política) europea. Por ejemplo en julio 2009 en medio de su crisis, Islandia fue rechazada a integrar la comunidad europea, a menos que el gobierno ignorase el referendo que favoreció el No pagar la deuda a los banqueros. Hoy nada ha cambiado, pero recientemente la UE bajo la dirección de España ha decidido aceptar y apresurar las negociaciones de adhesión con Islandia. Obviamente una integración con la UE implicaría nuevas legislaciones que podrían silenciar las investigaciones islandesas sobre las finanzas internacionales. Y al mismo tiempo podría redireccionar a un gobierno que se está mudando muy a la izquierda.

PARAISO DE MEDIOS DE INFORMACIÓN

La reciente y más innovadora estrategia en la que trabaja este gobierno consiste en crear un ‘refugio’ informativo. Islandia acogerá y protegerá en su territorio a servidores y portales de la red que publican diversa información secreta y comprometedora, recibida de fuentes anónimas -un paraíso informático, libre de toda presión.

Este proyecto de ley, llamado la Iniciativa Moderna Mediática Islandesa (Icelandic Modern Media Initiative) fue aprobado unánimemente por el parlamento islandés (50 votos a favor, 0 en contra y 1 abstención).

La meta de este proyecto es “fortificar la libertad de expresión e información, así como garantizar una fuerte protección para las fuentes y sus informantes”. El proyecto se basa en parte en las leyes de otros países, como Suecia, donde la revelación de la fuente de la información se considera un caso criminal. En sí el proyecto toma de otros países puntos innovadores de sus legislaciones para crear una extensa política que pueda proteger al periodismo de investigación.

“Podría constituir el catalizador de una necesaria reforma legislativa sobre la libertad de información a nivel global”, manifiesta el sitio Index en Censorship o como expresa la parlamentaria europea y ex magistrada Eva Joly, “la iniciativa estimula la integridad y la transparencia por parte de los gobiernos” de modo que Islandia podría convertirse en un disparador de nuevas actividades mediáticas internacionales de todo tipo.

El iniciador de este proyecto es John Perry Barlow, experto tecnológico y partidario de la libertad de Internet, fundador del sitio wikileaks. Barlow está buscado para ser detenido por el gobierno de los EEUU bajo la acusación de haber divulgado materiales militares clasificados.

El material que desató la ira del Departamento de Estado es un video que puede verse en www.rnw.nl/espanol/article/eeuu-wikileaks y que muestra claramente un bombardeo desde un helicóptero estadounidense a ciudadanos indefensos en la ciudad de Bagdad. Su caso se calentará aún más dado que la próxima semana tiene previsto divulgar un segundo video que muestra al ejército estadounidense acribillar a más de 100 civiles Afganos, incluido niños. John Perry Barlow, ante las amenazas del ejército estadounidense ha recibido la protección del gobierno de Islandia, un desafío nuevamente sorprendente para un país que no tiene ejército.

Extraido de http://www.theclinic.cl/2010/07/13/la-unica-y-verdadera-revolucion-del-momento-%C2%BFque-esta-pasando-en-islandia/

lunes, 7 de junio de 2010

Vigilancia Total

Desde hace años, un bien orquestado bombardeo mediático quiere inducirnos a elegir entre garantismo y seguridad. Los proyectos de vigilancia total que van transformando a la sociedad estadounidense, especialmente a partir de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, llevan esa inducción a escala mundial. El culto de las libertades que definió a esa sociedad va siendo sustituido por la priorización de una noción de la seguridad nacional tal como la entiende la actual administración republicana en su estrategia imperial; una lógica que no duda en sacrificar las garantías personales de sus propios ciudadanos.

En el pasado, ningún gobierno había tenido el poder de mantener a sus ciudadanos bajo una vigilancia constante. Ahora la Policía del Pensamiento vigilaba constantemente a todo el mundo. George Orwell, 1984.

Quienes este verano piensen pasar sus vacaciones en Estados Unidos han de saber que, en virtud de un acuerdo entre la Comisión europea y las autoridades federales, la compañía aérea en la que viajen entregará a las aduanas de Estados Unidos, sin su consentimiento, algunas informaciones personales. Aun antes de que entren en el avión, las autoridades de Estados Unidos van a conocer su nombre, apellido, edad, dirección, números de pasaporte y tarjeta de crédito, estado de salud, preferencias alimentarias (que pueden indicar su religión), viajes anteriores, nombre y edad de quienes los acompañaron, organizaciones que financiaron sus desplazamientos, etc.

Todas estas informaciones serán entregadas a un dispositivo de filtro denominado CAPPS (Computer Assisted Passenger Pre-Screening, o Sistema de Control Preventivo Asistido por Computadora) para detectar a eventuales sospechosos. Al controlar la identidad de cada viajero y cruzarla con datos de los servicios de información policiales, del Departamento de Estado, del Ministerio de Justicia y los bancos, CAPPS evaluará el grado de peligrosidad del pasajero y le atribuirá un código color: verde para los inofensivos, amarillo para los casos dudosos y rojo para aquellos a quienes se les debe impedir el acceso al avión y deben ser capturados.

Los servicios de inmigración y el Departamento de Estado van a trabajar juntos para identificar a los individuos a quienes hay que vigilar a partir o antes de su ingreso a Estados Unidos -advirtió el ministro de Justicia John Ashcroft-. Vamos a evaluar a cada visitante para determinar el riesgo de su eventual participación en una actividad terrorista. Si el visitante es musulmán u originario de Medio Oriente, automáticamente le será atribuido el código amarillo de sospechoso. El Programa de Seguridad Fronteriza autoriza a los agentes aduaneros a fotografiarlo y relevar sus huellas digitales.

Los latinoamericanos también están en la mira. Se descubrió que 65 millones de mexicanos, 31 millones de colombianos y 18 millones de centroamericanos estaban fichados en Estados Unidos sin saberlo y sin el consentimiento de sus gobiernos. En cada ficha figura la fecha y lugar de nacimiento, el sexo, la identidad de los padres, una descripción física, la situación matrimonial, el número de pasaporte y la profesión declarada. A menudo esos archivos registran otras informaciones confidenciales, como direcciones personales, números de teléfono, de cuenta bancaria y de matrícula de los vehículos, así como las huellas digitales. Poco a poco, todos los latinaomericanos van a estar fichados en Washington.

"El objetivo es instaurar un mundo más seguro; hay que estar informado del riesgo que representan las personas que ingresan al país", afirmó James Lee, un responsable de ChoicePoint, la empresa que compra estos ficheros para revenderlos a la administarción de Estados Unidos. Porque la ley estadounidense prohibe almacenar informaciones personales. Pero no encargarle a una sociedad privada que lo haga para el gobierno.

Instalada cerca de Atlanta, ChoicePoint no es una empresa desconocida. En ocasión del escrutinio presidencial del 2000, en Florida, el Estado había contratado a su filial Database Technologies (DBT) para reorganizar sus listas electorales. El resultado fue que miles de personas fueron privadas de su derecho a votar. Lo cual modificó el resultado del escrutinio, en el que Bush se impuso por una diferencia de sólo 537 votos. Recordemos que esta victoria le permitió acceder a la presidencia.

Aun cuando los atentados del 11 de septiembre de 2001 acentuaron la xenofobia, los extranjeros no son los únicos en ser objeto de un incremento de la vigilancia. Los ciudadanos de Estados Unidos no escapan a la actual paranoia. Nuevos controles autorizados por la Patriot Act interfieren en la vida privada, el secreto de la correspondencia y la libertad de información. Ya no se exige una autorización para la escucha telefónica. Los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin orden de pesquisa. Así, el FBI actualmente exige a las bibliotecas que le proporcionen las listas de libros y sitios de internet que consultan sus abonados para trazar un "perfil intelectual"; de cada lector.

Pero el más delirante de todos los proyectos de espionaje ilegal es el que elabora el Pentágono bajo el nombre de código Total Information Awareness (TIA), un sistema de vigilancia total de las informaciones, confiado al general John Poindexter, condenado en los años 1980 por haber instigado el asunto Irán-Contras.

El proyecto consiste en reunir un promedio de 40 páginas de informaciones sobre cada uno de los 6.200 millones de habitantes del planeta y en confiar su procesamiento a una supercomputadora. Al centralizar, cruzar y procesar todos los datos personales disponibles (pagos por tarjeta, suscripciones a los medios, movimientos bancarios, llamados telefónicos, consultas de sitios en la red, correos electrónicos, ficheros policiales, legajos de empresas de seguros, informes médicos y de seguridad social), el Pentágono se propone lograr que cada individuo pueda ser rastreado en su totalidad.

Como en el film de Steven Spielberg Sentencia previa, las autoridades de Estados Unidos creen poder prevenir así los crímenes antes de que sean cometidos. "Habrá menos vida privada pero más seguridad", calcula John L. Petersen, presidente del Arlington Institute. "Vamos a poder anticipar el futuro gracias a la interconexión de todas las informaciones que les conciernan. Mañana vamos a saber todo sobre ustes". Gran Hermano ya está superado.

Por Ignacio Ramonet, Director de Le Monde diplomatique, Francia.

http://www.lemondediplomatique.cl/Vigilancia-total.html

Le doi las gracias a mi amigo Fabian Cardenas Ibañez por facilitarme esta información.

viernes, 4 de junio de 2010

Psicosis Mundialera

"¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales", Eduardo Galeano.

La crisis, ese gran monstruo negro que todo lo debora, se ha topado de bruces con el gran opio del pueblo: el fútbol

Está claro que las atmósferas premundialeras son bastante sicotizantes: La pega de las agencias de publicidad por elaborar del modo mas efectivo eso que algún sociólogo lúcido llamó "Las formas ocúltas de la propaganda", vender avisos publicitario a granel, crear formas de identificación emocional en el psiquismo de la masa popular adícta al fútbol y a toda su parafernalia.

El fútbol es un juego hermoso, pero se estropea cuando priman las mafias económicas sobre los deportistas y sus entrenadores, los cuales, por pecado de inercia, cooperan indirectamente con esas mafias del marketing.

La historia de la estupidez humana es una trilogía sociológica repleta de mártires y asesinos. Cuando Uruguay vence en el Maracaná a Brasil en el Mundial del 50, decenas de brasileños se suicidaron al final del partido arrojándose desde la altura al duro cemento mortal. Los hijos de Carlos Caszelli fueron apedrados al entrar a clases por que al Chino se le fue un penal contra Austria.

Una persona transida en estado de alienación competitiva, bañada en la peste de la plaga emocional, que es capaz de escupir en el rostro de otra persona solo porque es de otro equipo o nación, está subsumida en las nieblas peligrosísimas de la sicopatía.

El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta despiadadamente a la cultura con una gran alabanza de la violencia, con explosiónes llenas de adrenalina dentro de los modernos coliseos romanos. El desprecio de muchos intelectuales hacia el fútbol se funda en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo se merece, pan y circo para la chusma hipnotizada por la pelota, que ejerce una perversa fascinación sobre los más desposeídos.

El club deportivo
Argentinos Juniors nació llamandose "Mártires de Chicago", en homenaje a los obreros anaraquistas ahorcados un primero de mayo, el mismo día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. La difusión del fútbol en el mundo puede entenderse como el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos ya oprimidos por el capital. 1986 es el año en que Argentina obtiene el campeonato del mundo en México, gracias a los goles de Maradona, que hicieron recuperar el estropeado nacionalismo Argentino. En este sentido, el Estado se juega su hegemonía en cada mundial de fútbol, aprovechando para exacerbar el fervor nacionalista.

Cuando el amor a la patria se distorciona en un irritable chovinismo, confundiendo el normal, necesario, sano y hermoso apego emocional a la tierra donde uno creció, con el delirio esquizoide de que hay un solo país hermoso y digno, odiando todo lo que se mueva y que no sea la flameante bandera del país de uno, es cuando el fútbol se convierte es el instrumento de control de las masas por parte del Estado y los grupos hegemónicos de interes macroeconómico, mediante los medios de comunicación oligopólicos de este país.

El régimen militar según la izquierda chilena

El 11 de septiembre de 1973, el gobierno constitucional del Presidente Salvador Allende es derrocado por un golpe de Estado, dirigido por una Junta Militar del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y los Carabineros de Chile.

El general del Ejército Augusto Pinochet asume el poder. La represión y la persecución militar contra los partidarios del régimen anterior, de los partidos de la izquierda y el movimiento popular comienza de inmediato.

Los primeros enfrentamientos armados entre Fuerzas Armadas y partidarios del gobierno de la Unidad Popular se producen en diversos puntos del país, en especial en los grandes centros urbanos.

En Santiago, el Palacio Presidencial, en el cual se encuentran en ese momento el Presidente, Ministros y colaboradores fue rodeado y atacado por tropas del Ejército y unidades de tanques. Las Fuerzas Armadas exigen la rendición incondicional del gobierno del Presidente Allende y al no conseguir dichos objetivos La Moneda es bombardeada por aviones de la Fuerza Aérea (FACH).

Después del bombardeo y de la muerte del Presidente son detenidos los sobrevivientes. Algunos serán ejecutados ahí mismo, otros pasarán a engrosar las listas de "detenidos no reconocidos" los que, con el correr del tiempo, serán conocidos como los "detenidos-desaparecidos".

Pasados algunos días, con el control político y militar absoluto de la situación, sin resistencia masiva u organizada se desencadenará una represión y persecución en contra del movimiento popular sin parangón en la historia de Chile. De inmediato, las nuevas autoridades toman medidas represivas para consolidar el golpe de Estado y legitimarse en el poder. Entre las más importantes, se pueden indicar las siguientes:

Represivas

  • Aniquilamiento de focos de resistencia popular armada en cordones industriales, poblaciones, campamentos, universidades, sectores rurales.

  • Represión en el interior de las Fuerzas Armadas y Carabineros, en contra de tropas y oficiales que se negaron a obedecer a los mandos golpistas.

  • Búsqueda, detención y/o muerte de funcionarios del gobierno de la Unidad Popular, de las direcciones políticas y militantes de los partidos de izquierda, de representantes de la Central Unica de Trabajadores (CUT), de responsables de medios de comunicación progresistas, de exiliados políticos latinoamericanos residentes, de extranjeros supuestamente sospechosos.

  • Negación de salvoconductos para salir del país.

  • Clausura de medios de comunicación no afines.

  • Control militar sobre universidades y otros centros de enseñanza.

  • Estado de Sitio y toque de queda nocturno permanente.

  • Campos de concentración de detenidos políticos en diversos puntos del país, el Estadio Nacional de Santiago, entre ellos.

  • Coordinación de los servicios de inteligencia de las FF.AA. y las policías.

Políticas

  • Disolución del Parlamento.

  • Disolución de los partidos políticos de izquierda y receso de todos los demás.

  • Promulgación de Decretos-Ley contra el sistema legal y constitucional vigente, con la complicidad de la Corte Suprema de Justicia y la Contraloría de la República.

  • Disolución de todas las organizaciones populares a nivel municipal, provincial y nacional.

  • Control de toda actividad nacional en los niveles administrativo, educacional, poblacional.

Económicas

  • Anulación del derecho de huelga.

  • Realización de despidos colectivos.

  • Congelación y disminución real de sueldos y remuneraciones, en el marco de una inflación galopante.

  • Reconsideración de la propiedad jurídica de las empresas del área social, devolución a antiguos propietarios.

  • Imposición de disciplina militar en el trabajo.

  • Liberación de precios de todos los productos de consumo de acuerdo con la economía de libre mercado.

  • Acuerdo con los Estados Unidos para el financiamiento de la deuda externa.

  • Indemnización de las empresas extranjeras afectadas por las nacionalizaciones del gobierno de la Unidad Popular

El mismo día de la instauración del régimen militar se estableció un fuerte dispositivo represivo que significó la negación de los derechos civiles y políticos. Después de la clausura del Congreso Nacional, se decretó el Estado de Sitio, Estado de guerra interno, prohibición del derecho de reunión y organización. Las nuevas autoridades desconocieron la legitimidad de las instituciones democráticas y la sociedad fue conducida con lógica militar. Con la justificación del "enemigo interno" se cometen actos propios de las experiencias fascistas europeas: campos de detenidos, muertes, ley de fuga, torturas, allanamientos a domicilios y poblaciones, ejecuciones extrajudiciales, desaparecidos.

Se aplica y profundiza la persecución con el pretexto de un supuesto plan de la izquierda para tomar el poder total. En efecto, para justificar su acción represiva, la Junta Militar, apelará a un supuesto "Plan Zeta", "un autogolpe marxista" que tenía por objetivo asesinar a militares chilenos. Al respecto, Orlando Letelier, ex-Ministro de Relaciones Exteriores, Ministro de Defensa Nacional al momento del golpe militar, asesinado posteriormente en un atentado terrorista en Washington por la DINA, en 1976, expresaba lo siguiente:

"Para justificar o intentar legitimar la masacre y la traición, se inventó primero el plan zeta. Según declaraciones oficiales de la Junta, consistía en el asesinato masivo de oficiales de las Fuerzas Armadas el día que en Santiago se esperaba llevar a cabo la Revista Militar preparatoria de 1973, que antecede a la llamada Parada Militar, que se efectúa en Chile el 19 de septiembre. (...) Nunca, no obstante, las campañas publicitarias que la Junta hacía a través de todos los medios de información que controla, y a pesar de los numerosos interrogatorios a que fui sometido, nunca se atrevieron a preguntarme si yo sabía algo siquiera del plan zeta. (...) Sin embargo, con el argumento del plan zeta y de la propaganda desplegada contra la opinión pública se pretendió, en los primeros meses siguientes al golpe, legitimar y justificar el asalto al poder y la muerte de miles de chilenos.

El régimen militar Chileno fue denominado por muchos historiadores como un "militarismo catastrófico", por la brutal represión hacia la sociedad civil y a la absoluta inexperiencia política de los militares chilenos, que contrastaba con el Peronismo Argentino y el Varguismo Brasileño, denominado por los historiadores con el nombre de "Regimenes Pretorianos", debido al fortalecimiento de las instituciones del Estado y de la sociedad civil.

La cacería fue implacable y escalonada, la persecución de los partidos de izquierda durante la dictadura fue meticulosamente llevada a cabo por la DINA (dirección de inteligencia nacional), que estaba fuertemente relacionada con la CIA norteamericana, y posteriormente por la CNI (central nacional de informaciones). El ejercito chileno históricamente habia estado asociado con organismos del ejercito norteamericano, lo cual también explica la facilidad con que las ideas de Milton Friedman intervinieron en la construcción del nuevo esquema social, político y económico del régimen militar.

Sin embargo, el remedio fue peor que la enfermedad. Mientras en Chile el olor del miedo se respiraba en las esquinas, en el edificio Diego Portales se diseñaba la nueva institucionalidad chilena. Pinochet y sus generales asignaban los ministerios y se asesoraban de preparados y jóvenes civiles para reconstruir la dañada economía heredada de la UP. Los Chicago Boys asumieron la tarea, no sin contar con el apoyo de la escuela donde se formaron: la de economía en la Universidad Católica. De la misma casa de estudios y de la mano de Jaime Guzmán también surgieron los gremialistas, que contaron siempre con un ferviente apoyo del gobierno. Extraña situación si consideramos que el gremialismo rechaza –en sus fundamentos- la politización de cualquier entidad gremial.

Los gremialistas, ligados ideológicamente al régimen, se constituyeron rápidamente en el think thank del gobierno militar. Muchos de los cerebros que condujeron la vida política nacional provenían de ahí. Fue tanta la importancia del gremialismo en la dictadura que su fundador, Jaime Guzmán, fue uno de los principales redactores de la constitución que forjaría los cimientos del Chile democrático post Pinochet.

Extraido del libro "La historia oculta del régimen militar" de Ascanio Cavallo, Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda. Y del articulo "La memoria y el olvido" escrito por Elias Padilla Ballesteros, publicado en el sitio de internet
http://www.nuncamas.org/investig/lamemolv/memolv04.htm

El régimen militar según la derecha chilena

“Chile batió el récord mundial de inflación en 1972, siendo 143%”. (Fondo Monetario Internacional, Informe anual 1972).

“Durante 1972 Chile ocupó el penúltimo lugar en cuanto al crecimiento económico entre todos los países latinoamericanos”. (CEPAL, Informe Anual 1972).

“Antofagasta. Centenares de mujeres han hecho cola en la tienda “La Reina”, la que ha debido ser protegida por un furgón y un piquete de carabineros para mantener el orden. Pese a ello, las mujeres se han trenzado a carterazos y golpes, al margen de gritos y empujones para lograr la compra de cotelón para pantalones, a razón de 40 escudos el metro, y tocuyo en cortes de 5 metros”. (El Mercurio, 7 de Mayo de 1972).

Asentemos, en primer lugar, que la inmensa, abrumadora mayoría de los miristas, socialistas y terroristas de todo tipo que se jactan hoy de haber combatido “contra la dictadura” – y piden, de paso, pensiones y reconocimiento por ello – simplemente jamás lo hicieron. En primer lugar, porque iniciaron su actuación criminal hacia 1968, unos cinco años antes del golpe de 1973 que puso a las FF.AA. en control del país. No había dictadura militar que combatir entonces (1968 – 1973), y su actuación se limitó al banderolismo simple, en procura de fondos y titulares de prensa. Hubo, eso sí, énfasis en daño, lesiones y muerte de trabajadores inocentes o simples ciudadanos. Desprecio absoluto por la vida de quienes o no compartían sus designios de violencia, o casualmente se interpretaban durante la ejecución de sus asaltos.

En segundo lugar, porque sus acciones armadas durante el gobierno militar de 1973 – 89 se aplicaron de preferencia contra civiles desarmados – usualmente empleados de la banca y otras empresas con dinero efectivo que sustraer – y consistieron casi siempre en violentos, a menudo sangrientos asaltos en procura de bienes, dinero y primeras planas.

En cuanto a los uniformados abatidos por el terrorismo después de septiembre de 1973, estos fueron, en alto porcentaje, carabineros salientes de servicio, asesinados de un tiro en la espalda mientras esperaban locomoción colectiva en el paradero más cercano a su cuartel. O custodios de monumentos (como la “llama eterna” en el Cerro Santa Lucía), liquidados también por la espalda y sin opción de defensa alguna. Unos pocos fueron asesinatos selectivos de autoridades, mediante golpes de manos sorpresivos, de los cuales los casos del Coronel Roger Vergara y el General Carol Urzúa son los más representativos. Se cometieron estos atentados, como se recordará, actuando sobre seguro, a mansalva, sin arriesgar ni remotamente un enfrentamiento armado. Acribillar a la víctima y desaparecer, era el método. Eficiente, por cierto.

Sólo enfrentaron a las fuerzas militares – tales terroristas asesinos – en los pocos, contados casos extremos en que fueron rastreados y cercados. Y aún así, para el sólo efecto de escabullirse y desparecer, cuando pudieron hacerlo.

Asesinato cobarde y terrorismo, entonces, si los hubo y a destajo. “Expropiación” de dineros de la banca y empresas con caja disponible, también. Con víctimas civiles inocentes y en medida abundante. “Daño colateral”, creo que le llaman.

Pero “combate heroico” a la dictadura en el sentido que hoy se da al término, para nada.

Aclarado lo anterior, se entenderá que la ciudadanía – y en particular los empleados bancarios – manifestaran un marcado rechazo a la actuación de esos desalmados, y que – partidarios o no de la intervención militar del 73 – vieran con beneplácito todas las medidas encaminadas a suprimirlos.

Así como entre los movilizados del 78’ en la emergencia bélica que provocó Argentina existió, para efectos de apechugar con la guerra y sus consecuencias, absoluta transversabilidad entre detractores y partidarios del gobierno militar – lo que viví personalmente – también entre los empleados bancarios de esos años, representantes de una enorme masa ciudadana de distinto pensamiento político, el rechazo al terrorismo brutal y la muerte de trabajadores inocentes fue ampliamente mayoritario. Casi universal.

Encontramos hoy en Internet el relato romántico de tales desmanes, en que se oculta cuidadosamente el trasfondo criminal que golpeaba a la ciudadanía. Se acuña allí el concepto de “lucha heroica” a que nos hemos referido. Pero no se habla una palabra de los cientos de trabajadores inocentes que fueron violentados, amedrentados, heridos y hasta asesinados en el proceso llevando luto y dolor a sus familias. Como lo habían sido durante el período 1970 – 73 por la izquierda violentista y su aliado natural, el lumpen, sueltos ambos en las calles y en los campos de Chile.

Y resulta que a los trabajadores de la banca, y de otras empresas que custodiaban fondos en sus oficinas, mal podía importarles la justificación ideológica de una lucha que amenazaba directamente sus vidas y su integridad, dejando desprotegidas a sus familias. Y sin posibilidad alguna de autodefensa.

Allá los miristas con sus ideales. Que se enfrentaran a los militares parecía hasta lógico, en su vesánica filosofía de violencia. Pero que, a la pasada, no trepidaran en herir y asesinar a trabajadores sin arte ni parte en el asunto – que a veces compartían las doctrinas de la Unidad Popular – era cosa muy distinta.

Para entender cabalmente la situación de violencia mirista que se vivió en esos años – o meramente recordarla para quienes fueron sus actores – parece conveniente relatar en detalle los sucesos culminados el 5 de octubre de 1974 con la muerte de Miguel Enríquez.

Hablo de los acontecimientos reales, la verdadera historia. No de la historieta posterior que pretende lavar la imagen sangrienta de los matones del MIR.

He aquí los hechos:

1974

Luego de un prolongado fin de semana “con puente” que favoreció unas Fiestas Patrias celebradas bajo toque de queda, la semana laboral bancaria se inició sin novedades el día lunes 24 de septiembre de 1974.

Una considerable cantidad de dinero recogido por el comercio durante esas fiestas empezó a fluir hacia las distintas sucursales de los bancos en todo el país. En 24 horas, las bóvedas de estos empezaron a rebosar de billetes, a la espera de ser recogidos por los camiones que los trasladarían a sus oficinas centrales, o los distribuirían en aquellas sucursales que los necesitaran. Si una va a pensar como asaltante, ciertamente ese era un buen momento para un golpe de mano, con la casi certeza de obtener un botín redituable.

Un día a mediados de semana, en la pequeña sucursal “ Huelen “ del Banco de Chile – hoy, desparecida – ubicada en el subterráneo de la galería y cine de igual nombre, en Santiago Centro, ocho empleados se ocupaban, poco antes de las 9 horas, de preparar los elementos para lo que se esperaba sería otra larga y pesada jornada.

El actor principal a la indicada hora era, desde luego, el cajero- tesorero de la Sucursal. Su día se iniciaba con la labor de proveer fondos a los otros cajeros para el inicio de las labores, y luego, además de actuar el mismo como cajero recibidor y pagador de sumas mayores durante el horario de atención, debería controlar todo el movimiento en efectivo del día laboral y cuadrar en global las partidas contables relacionadas. En su poder estaban, como está establecido, las llaves de la bóveda de la oficina.

La diminuta sucursal Huelen no contaba entonces con un guardia de seguridad. En realidad, no había tales guardias en ninguna sucursal del Banco de Chile en 1974. Ni en toda la banca, porque la legislación vigente no las exigía. Sólo en la Oficina Central prestaban tal tipo de servicios tres detectives jubilados – vistiendo de civil - y un cuarto cumplía igual función en Valparaíso. Era toda la protección de seguridad con que contaba el Banco de Chile en el contexto nacional. Tampoco había en la sucursal Huelen, ese día arma de fugo alguna. Un revólver de 6 tiros de. 38” de calibre y cañón corto – según la autorización de Superbancos – debió registrarse en su inventario. Pero, como en la mayoría de las sucursales pequeñas, no había tal arma. Ni menos alguien que fuera perito en su manejo y capaz de utilizarla en una emergencia. La dotación de ocho empleados, entonces, apenas suficiente para la operación de una pequeña oficina de servicios, no orientada especialmente a los grandes negocios, activaba a esa hora los preparativos de un día laboral a minutos de iniciarse.

De súbito, cuatro individuos portando armas pequeñas de puño, y a rostro descubierto, irrumpieron en las oficinas intimidando al personal y gritando órdenes que pusieron a todo el mundo manos arriba. Y casi enseguida, tumbados en el piso.

Los asaltantes exigieron de inmediato, entre órdenes vociferadas y puntapiés a los empleados tendidos en el suelo, la entrega de las llaves de la bóveda.

El citado cajero – tesorero de nombre Renato Robinson del Canto – se encontraba al interior de su caja preparando los voucher de traspasos internos de fondos y su libro de caja. Todavía no iniciaba la entrega de valores a los otros cajeros. Reaccionó instintivamente a los sucesos cerrando- como si de algo sirviera – la puerta de su caja y arrojando con disimulo las citadas llaves al piso, a como un rincón oscuro del pequeño recinto y fuera de la vista.

Un hombre muy especial, Renato Robinson. Alto y robusto, en sus medianos treinta, padre de familia, deportista y especialmente apreciado por sus pares en razón de su carácter grato y afable. De disciplinada y larga militancia sindical, contaba no sólo con la confianza de la empresa en sus labores de cajero – tesorero, sino también con el respeto bien ganado de la organización sindical de los trabajadores del Banco de Chile. Practicaba ese empleado bancario un deporte peculiar: la halterofilia.

Por ello, una fuerte contextura de hombros, brazos y piernas poderosas desarrolladas en esa práctica, unida a su aventajada estatura, originaba en su círculo inmediato bromas y comentarios jocosos acerca de una fuerza hercúlea.

Los asaltantes identificaron rápidamente al custodio de las llaves de la bóveda – en la que se guardaba en esos momentos una reserva considerable – y requirieron bruscamente a Robinson salir de su caja y abrir el recinto abovedado. Como éste se mantuviera en su lugar, hosco y en silencio, uno de los bandidos trepó al mesón de atención de público, y desde allí alcanzó la parte superior descubierta de la caja pagadora N°1. Procedió entonces a golpear repetidamente al cajero – tesorero en la cabeza con el caño y empuñadura de su revólver que portaba, produciéndole distintos cortes en el cuero cabelludo que empezaron a sangrar de inmediato. Lo amenazó seguidamente con disparar contra él su arma, si no salía de su refugio en tres segundos. Sin opciones, casi ciego por la sangre y el dolor, el amenazado abrió la puerta y abandonó la caja. Hilos de sangre corrían por su rostro y la parte superior de su camisa ya mostraba extensas manchas de sangre.

Fue al punto empujado contra un muro, inmovilizado mientras se registraba sus ropas, y luego emplazado claramente, entre feroces insultos intimidatorios, a entregar las llaves de inmediato o morir ahí mismo.

El líder del grupo asaltante, un hombre en sus 30, alto y delgado, de tez blanca, cabello castaño claro y bigote – según la descripción posterior – procedió en ese momento directamente con esa intimidación, mediante nuevos gritos e improperios. Manifiestamente irritado por el silencio del interrogado, propinó acto seguido – con viril valentía – varios golpes de puño en el rostro de su víctima, en tanto le sujetaba de la pechera de su camisa. Grave error.

Un impulso atávico, o quizás la desesperada reacción del torturado que intuye su próximo fin, gatilló una orden en el cerebro de Renato Robinson, y este, empujando a su atacante para darse espacio, lanzó un derechazo – con todo su alma y el poder de sus hombros acostumbrados a mover 100 kilos de pesas de hierro – que impactó en pleno rostro de su acosador. Este salió proyectado con violencia hacia atrás y se estrelló contra un escritorio a 4 o 5 metros de distancia, semiaturdido. Dos de sus cómplices acudieron de inmediato en su ayuda para ponerlo de pie. Medio farfulló entonces una orden que todos en el recinto percibieron distintamente: “Bájalo”. El tercer acompañante, nivelando su arma – un revólver – disparó a corta distancia – quizás dos, o dos y medio metros – seis tiros calibre. 38 contra el cajero inerme quien, también semiaturdido por la golpiza anterior, se mantenía en pie junto a la pared.

Los testigos presentes que declararon más tarde ante la policía – vale decir, el resto del personal de la sucursal Huelén – no atinaban a explicarse cómo fue que, a esa corta distancia, el terrorista errara su primer tiro. Por enseguida los otros cinco gruesos proyectiles impactaron al cajero en su vientre, en una zona que abarcó desde el ombligo al pubis. Pero el hombre, increíblemente, no cayó. Quizás si porque en ese momento se apoyaba en la pared contra la que había sido acosado.

Los asaltantes – siempre vociferando insultos – tomaron entonces a su maltratado jefe y llevándole casi en vilo, sangrando de la boca, abandonaron el recinto. Su botín consistió en un artefacto metálico de seguridad, portátil del tamaño de una caja de zapatos, conteniendo una magra suma en efectivo.

El jefe administrativo de la sucursal procedió en ese instante, mientras el resto de sus compañeros se apresuraban a socorrer al baleado, a cumplir las pobres instrucciones vigentes a esa fecha para eventuales contingencias: llamar de inmediato a una ambulancia, así como dar aviso a las autoridades del Banco y a la policía. Poco más habría podido hacer en esos momentos, en verdad.

Renato – y nunca he podido explicarme la razón de ello – fue trasladado por sus afligidos compañeros al baño del personal de la sucursal. Quizás porque había disponibilidad de agua allí, aunque tampoco ellos se explicaban más tarde la razón de ese traslado. Como fuere, el herido insistió en hacerlo por su propio pié, pero ya en el lugar, sus piernas aflojaron y cayó al piso. A poco, perdió la conciencia. Los cinco proyectiles de .38 de pulgada habían atravesado su cuerpo por debajo de la línea del diafragma, perforando numerosas asas intestinales y la vejiga, pero sin tocar – según se comprobó en el quirófano – vasos importantes que pudieran haber causado una hemorragia fulminante. Tampoco la columna vertebral. En esos momentos, el contenido de sus intestinos y vejiga se vertía inconteniblemente en las serosas de su cavidad abdominal, infectando los tejidos. Y los vasos cercenados por las balas empezaban un sangrado continuo.

Yo detentaba entonces el cargo de elección popular de Secretario Nacional de la Federación de Sindicatos del Banco de Chile, formada por 14 organizaciones de base a lo largo del país. Una serie de episodios anteriores - aunque si el cruento resultado del que recuerdo en estas líneas – había establecido un compromiso de la empresa para darme inmediato aviso a tales emergencias. Me correspondía actuar en tales casos, además de mi representación sindical, por mi cargo laboral en la recién creada Sección Bienestar.

Un llamado de gerencia me alertó, pues, de lo ocurrido, unos 20 minutos después de que Renato Robinson fuera baleado. Me trasladé sin demora al lugar, a pié – a la carrera en verdad – desde mi escritorio, ubicado apenas a cuadra y media de la Sucursal Huelén, y llegué allí en los momentos en que la ambulancia de la Posta Central (bendita sea) se alejaba a toda sirena con el herido en el interior. Luego de recabar un breve informe de los alterados empleados que habían presenciado los hechos, y con la policía ya en el lugar, paré en la esquina un taxi que me condujo en breves minutos al edificio de la Posta, en la calle San Francisco con Diagonal Paraguay.

Tuve suerte. Uno de los equipos de cirugía mayor de emergencia de ese centro ya intervenía al herido en el quirófano, y en él participaban varios médicos conocidos. Mi hermano, entre ellos. Recibí, en consecuencia, información inmediata y contingente de todo el proceso en marcha, los pasos a seguir y el limitado pronóstico que se podía establecer a esas alturas.

La cirugía, primera de muchos en el futuro, se prolongó por varias horas. Había que ubicar cada perforación de los intestinos - y eran docenas de ellas – y suturarlas, además de “clampear” y luego también suturar todas las arterias sangrantes y venas cercenadas. Además de practicar la inevitable colostomía que dejaría al herido, si sobrevivía, defecando durante meses por un ano artificial. Y estaban, también los graves daños a la vejiga.

Quienes recuerdan el caso del Papa Juan Pablo II, agredido en la Plaza San Pedro – en 1981 – con dos balas de 9 mm. Que atravesaron sus intestinos, podrán imaginar el efecto de cinco proyectiles de mayor calibre impactando en la cavidad abdominal de un ser humano.

Fue una fortuna que tales proyectiles no alcanzaran el torso del cajero, por encima del diafragma. Habrían producido con mucha probabilidad daños en las viseras allí ubicadas (hígado, pulmones, bazo, páncreas, estómago y corazón) y destrozado los vasos que las irrigan, desde luego. Y probablemente, como en el caso posterior de Jaime Guzmán E., en 1991, el estallido de alguna de éstas por efecto de la velocidad del proyectil, multiplicada por su masa, al producirse el impacto. Nada de eso había ocurrido, sin embargo, por mediación del ángel de la guarda de Renato Robinson. En eso pensaba en esas horas negras su esposa, una mujer de gran temple, y seguramente aún lo cree así.

Pero las lesiones eran de tal consideración, que se temió repetidamente por la vida de nuestro compañero en los meses siguientes, y tardaría después varios años en alcanzar una recuperación apenas suficiente para reasumir sus labores.

En esas iníciales horas tensas y angustiantes, mientras me ocupaba – comisionado especialmente por la Administración del Banco de Chile para ello – de atender y asesorar a la angustiada familia de la víctima, una rabia inmensa iba creciendo en mi alma. El mismo furor impotente que hacía rechinar los dientes de miles de trabajadores de la banca – no solo de aquellos del Banco de Chile – que seguían las noticias con ansiedad.

Veíamos el resultados de un acto demencial, inútil, que ponía a un padre de familia al borde de la muerte, o quizás la invalidez, para satisfacer el afán de aventuras de unos cuantos bomberos locos de llamados a “salvar la Patria”. Pero salvarla disparando sobre trabajadores inocentes, desarmados y previamente intimidados. Así es más fácil, desde luego, y vaya qué combatientes tan valerosos los muchachos del MIR.

Un detalle, informado por los testigos a ambas policías y al Ejército, entibiaba sin embargo mi corazón. Renato, con su violento derechazo, había provocado lesiones visibles en el rostro del jefe de los asesinos. Varios empleados de la sucursal asaltada concordaban en ello llevados casi a hombros por sus cómplices, su boca lucía rota, seguramente con un labio partido, y sangraba en consonancia. La policía, pues – y también el aparataje militar anti terrorismo, según sabría luego – buscaba en cada rincón de Santiago a un sospechoso con descripción clara y una herida notoria en su boca por golpe de puño. Ya era algo.

Recibí en esos días, en ausencia del Presidente de la Federación de Sindicatos del Banco de Chile, la solidaridad y el apoyo expresado por escrito a todas las organizaciones sindicales bancarias del país, agrupada en la llamada Federación Bancaria. El propio Director de esa Federación se hizo presente en la Posta Central, y luego en la Clínica Santa María, así como en mis oficinas sindicales, proponiendo movilizaciones de los trabajadores y actos públicos de repudio al atentado criminal. Ilusiones, desde luego. Regían las limitaciones del toque de queda vigente, y sólo recibíamos la negativa expresa de la autoridad militar.

Transcurrieron a continuación días de tensa espera, en que la vida de mi cuasi – ejecutado compañero pendía de un hilo, y la indignación de los trabajadores de la banca crecía y se iba haciendo cada vez más densa y más oscura.

Y entonces, el sábado 5 de octubre, al cumplirse diez u once días de los sangrientos sucesos, la buena noticia nos llegó a través de la prensa y la TV, inicialmente. Y el siguiente lunes, mediante confirmación directa de la Intendencia de Santiago: el autor del cobarde crimen, acorralado en una casa de la calle Santa Fe de la Comuna de San Miguel, al sur de Santiago, había presentado resistencia, pereciendo luego en la refriega. Se trataba del líder mirista Miguel Enríquez. Sus cómplices huían y estaban siendo cercados.

Vaya explosión de júbilo entre los trabajadores del Banco de Chile y toda la banca nacional. Saltábamos y nos abrazábamos como locos en nuestros puestos de trabajo. El asesino cobarde y ventajoso muerto a tiros. Formidable.

El suceso se presenta por el Mir en Internet, hoy, como un motivo de dolor y pesadumbre para el pueblo chileno, pero la verdad es muy distinta. Al menos los trabajadores bancarios y nuestras familias, más el mundo civil inmediato que nos rodeaba, estamos, simplemente, ebrios de alegría.

Debimos postergar, sin embargo, toda celebración formal de tan grata nueva durante más de una semana. Hasta que finalmente, el día sábado 20 de octubre de 1974, unos 350 dirigentes sindicales y delegados del personal de todos los bancos comerciales de Santiago y localidades cercanas, más algunos invitados de la Administración, nos reunimos para ese efecto en el Estadio del Banco de Chile (Vitacura). La convocatoria era clara, y procedimos allí a cenar y libar – de “toque a toque” como existía la coyuntura – animada y extensamente en celebración del exterminio uno de los “perros asesinos de empleados bancarios desarmados”. Recuerdo muy bien el concepto porque lo repetimos muchas veces a lo largo de esa noche.

Lo entendíamos entonces, y lo entiendo así hasta hoy, como el exterminio sanitario de una plaga peligrosa, letal para la gente decente y de trabajo. E inerme.

Como broche de oro, pudimos comentar allí – por infidencia especial hecha desde el gobierno a nuestra gerencia, bajo reserva – que efectivamente los restos del fallecido en calles Santa Fe presentaban la evidencia de un serio golpe en su boca, en proceso de cicatrización.

Así pues, dedujimos, el extremista abatido – nada menos que el mentado Enríquez Espinoza – se había marchado desde este mundo con la huella de un magistral “ combo en el hocico” propinado por uno de los nuestros al momento de ser torturado. Detalle genial para los que allí celebrábamos, consistente y muy adecuado a nuestro creciente odio hacia los asesinos terroristas.

El nombre de Miguel Krassnoff Martchenko no nos era conocido entonces, ni salió para nada a la luz en esas fechas. La carta que, en mi condición de Presidente subrogante de nuestra Federación de Sindicatos envié al Intendente de Santiago, agradeciendo el feliz resultado del procedimiento militar – policial que eliminó al líder agresor de nuestro compañero de labores, no mencionaba a ese oficial de Ejército.

Me enteré en su existencia y participación en el procedimiento y choque en la calle Santa Fe muchos años más tarde, y hoy le expreso aquí – como hubiera querido hacerlo entonces – mi reconocimiento por su valor y decidida actuación el día 5 de octubre de 1974. Salvó – no tengo duda de ello –vidas de empleados bancarios, o quizás de otras empresas, que habrían sido muertos en sus puestos de trabajo por la mano demente y criminal del MIR.

Tengo en claro que rememorar tales acotados acontecimientos de ese movido 1974 deja trunca, para efectos de ilustrar a las nuevas generaciones, una visión más general y objetiva del Chile post 11 de septiembre. Por “objetiva” pretendo señalar que no todo era entonces blanco o negro. Había muchísimos grises en la gama, e iniquidades terribles se cometían por ambos bandos.

Lo honesto es, pues, configurar un cuadro que recuerde las travesuras de todos los involucrados, y no sólo la visión sesgada que provee el Informe Rettig, o la historia parcial que ilustra el Museo de la Memoria. Tampoco las versiones depuradas que entregó entonces el Gobierno Militar.

Si los lectores de este blog lo permiten, reflotaré para ellos, en próximos posteos, algunos hechos especialmente notables que vivimos los chilenos de a pie, los comunes y corrientes ciudadanos, en aquellos agitados tiempos.

Extraido de un comentario del columnista Raúl Olmedo en el sitio www.despiertachile.cl